Capítulo 72 —Semanas
Ginebra:
Sintiendo mi corazón acelerado a la espera de una respuesta de mi madre, quien me observaba con una mezcla de confusión, y sorpresa; liberé un sollozo antes de secar mis lágrimas.
—Lo siento, pero solo sucedió...
Frida no dijo nada, lo cual me hacía esperar lo peor, y posando una mano en mi hombro, un par de segundos después respondió.
—Y te creo, Ginebra, aun así, no dejo de pensar que no está bien lo que sucede entre ustedes, son familia.
Y era justo eso lo que e