Cómo describir esa mirada.
Maliciosa y cruel, sedienta de sangre y gran ferocidad, como si estuviera rondando el infierno, un fantasma feroz que nunca ve la luz del día.
—No necesitas mirarme con esos ojos tan amenazantes. Si no fuera por tus maquinaciones y tu naturaleza cambiante, después de tantos años de amistad, no habría tenido que recurrir a este método para lidiar contigo—Ismael sintió un escalofrío en su corazón y apretó los dientes con gran ferocidad. —Después de tantos años de conocer