Con la partida del no deseado invitado, el funeral pudo continuar sin ningún contratiempo.
Los miembros de la familia Pérez expresaron sus grandes condolencias por Mateo uno por uno. Julio, con el rostro lleno de tristeza, se acercó a Rodrigo y habló con voz muy suave:
—Rodrigo, lamento mucho tu pérdida. Anoche Fernando me llamó especialmente para decirme que no se sentía bien estos días y por eso no pudo venir. Prometió encontrarse contigo en el futuro y visitar la tumba de Mateo.
Alejandro, al