Sebastián entrecerró ligeramente los ojos.
La mayoría de los presentes eran accionistas minoritarios, además de las acciones que Ignacio tenía en sus manos, apenas sumaban una quinta parte del Grupo Romero.
Suficiente para convocar una votación de accionistas, pero no era lo suficiente como para destituirlo de su cargo.
Así que querían establecer su culpa antes de la junta de accionistas, para poder derribarlo.
Sebastián miró fijamente a Juan, que seguía detrás de la multitud: —Publica las grab