Capítulo 61: Te entrego a Aisha como esposa...
Los hombres del Emir trataron de levantar una barrera que serviría para salvaguardarlos de la tormenta. Las tiendas no eran excesivamente grandes, pero estaban hechas especialmente para situaciones como aquella.
Rania no soltó la mano de Aisha en ningún momento, mientras que la esposa de Nader lloraba con aquel pequeño pedacito de todo el amor que ella y su esposo se tenían.
A unos kilómetros de allí el aire se hacía cada vez más insoportable, el polvo que la tormenta levantaba nublaba la visió