Odiaba ser incomprendida, especialmente cuando la presentaban como una mujer infiel y coqueta.
Ella respondió a Benjamin de mal humor: "¿Por qué me estás agradeciendo? Yo haría lo mismo por cualquiera".
Benjamin se congeló cuando escuchó sus palabras.
Janice regresó a la oficina. Cuanto más pensaba en el incidente, más molesta se sentía.
¿Por qué no se dio cuenta cuando había tantas lagunas frente a ella?
¿Era realmente una tonta?
Justo cuando estaba de mal humor, sonó su teléfono. Fue Ch