34. El secreto de Joshua
La pelirroja no dice nada, pero siente que el corazón se le acelera. Aunque no da nombres, Emanuele sabe que está hablando del familiar, del hombre que le atormentó tanto que las secuelas seguían presentes más de cuarenta años después. Y por si fuera poco, este hombre tardaría en morir más de lo esperado.
No es que creyera que con la muerte del maltratador Joshua mejoraría o superaría sus adversidades internas. Esa cura era personal, y si él no se esforzaba, sería una lucha en vano. Depender de