CAPÍTULO 26
Sergei se ha ido hace algunos momentos sin antes advertirme que me conviene mejor, no por mí sino por Thomas que me aleje de él durante toda la noche. Me siento a medio lado en el borde de mi cama al sentir el dildo en lo más profundo de mi vagina. Agacho la cabeza y no puedo evitar reírme al darme cuenta que de un momento a otro desde que el magnate llegó a mi vida; me he vuelto tan sumisa y obediente cuando en mi pasado jamás me dejé doblegar por alguien.
Cepillo mi cabello para