capitulo 87. El futuro brillante comienza a romperse.
POV VANESSA:
En el hospital nos atendieron con mucho cuidado nuestras heridas eran graves, profundas, como cicatrices de la oscuridad que nos había envolvido, pero no de muerte. Gracias al cielo, no de muerte. Mis niños no se movieron de mi lado en ningún momento. Ámbar con sus manos agarradas a mi camisa, Matias acurrucado en mi regazo, como si supieran que solo ahí estaban a salvo. Después de tanto tiempo, por fin sentía que podía volver a respirar, de verdad respirar, no con ese nudo de mie