XIV. Prefiero una hija viuda, que una infeliz
Punto de Vista de Anastasia Wilde
Anoche no sé ni a qué hora regresó Edwards, pero yo estaba agotada del día en la playa y de todas mis planificaciones mentales, así que me quedé dormida finalmente.
Tengo que admitir que disfruto mucho su cara nerviosa y de desconcierto cada vez que hago una de mis provocaciones.
Para ser un hombre que dice que me tiene asco, lo disimula bastante bien.
Sé que todo esto es hasta medio infantil, pero en realidad no puedo hacer más nada por ahora.
Tampoco he p