*Narrado por Eric*
Después de bajar del auto, Dante me siguió sin protestar ante mi confesión. Se mostraba serio y pensativo, como si estuviera debatiendo en su propia mente.
Ambos nos acercamos a la entrada de la casa. Mis padres tenían un terreno bastante amplio como para considerarlo una vivienda familiar, aunque solían tener por lo menos a dos sirvientes que vivían con ellos.
Toqué la puerta, hacía mucho que no los visitaba y ellos solían ir a visitarme a mí. Así como también nos comunicába