[ADVERTENCIA: ESTE CAPÍTULO ES R-18. TIENE CONTENIDO PARA ADULTOS NO APTO PARA LECTORES JÓVENES].
A las cinco de la mañana, Kenzie se despertó con ojeras. No, mejor dicho, no estaba segura de haber dormido.
Se giró hacia el hombre semidesnudo que estaba a su lado, sumido en un profundo sueño, y entrecerró los ojos. '¿Cómo te atreves?'.
Aunque no se mostraba muy emocionada por el hecho de que Andrew le comiera las tetas y que, además, le diera un orgasmo, la anticipación aparentemente la d