CARMEN
Tal como dijo mamá, lo encuentro en el bar privado de nuestra casa, en el vestíbulo. Se está sirviendo otra copa. Ya se ha tomado tres en los últimos diez minutos sin mirar a ninguna parte, solo hacia delante, donde hay más botellas de vino caro en las estanterías.
Cuando está a punto de beberse otra copa, me acerco a él y paso lentamente por el vestíbulo. Aunque oye mis pasos, no se le nota en la cara. Tomo asiento en el taburete junto a él, con los pies colgando en el aire.
—Papá...— L