Una cruel verdad.
CAPÍTULO 50.
Mañana, tarde, noche… Los días transcurrieron uno tras otro, pero Aiden nunca la busco para explicar.
Nicole entró en un estado depresivo, su vida ahora se había vuelto una rutina donde lo único que hacía era comer y dormir.
Lola sintió miedo por ella. Una vez más maldijo con todo su corazón a Aiden King.
Entro en la habitación de Nicole y se paró frente a su cama.
―Vamos y se inclinó para agarrarla. ―Pero Nicole lucho y dijo que no quería ir a ningún lado. Al verla volverse así, L