Despertar repentinamente.
CAPÍTULO 63.
En el hospital Saint’ Jhons.
En primeras horas de la mañana la anciana se despertó, su hijo Jared vertió un poco de agua para ella.
―Mama no hagas esfuerzo.
―¿Dónde está Aiden? ―la mujer respiraba con dificultad ―Él… tiene que estar con…
―Si mama, ahora mismo está con ella. No la ha dejado en ningún momento.
―Bien, bien. ―dijo con respiraciones dificultosas.
―Mama. ―Jared miro a su madre con complicación ―Me voy a divorciar.
La anciana miró unos segundos a su hijo y luego son