Capítulo 8. Tomando posesión.
Capítulo 8.
Tomando posesión.
Ricardo la deja marchar; ella camina de vuelta al sofá y se acomoda para descansar, mirando su silueta desde el sofá mientras él come.
*
Para Ricardo, comer su comida es un deleite: cocina excelente, como si supiera exactamente cómo le gusta a él, tóxico; lo dejó crocante, simplemente exquisito, al igual que ese jugo de naranja, nada amargo, dulce, natural, fresco. No puede evitar reconocer que tiene buenas habilidades en la cocina. Tras comer, él se levanta,