Punto de vista de Ryan
John sigue tocando la bocina sin parar hasta que me frustro y le pido que se detenga.
Abro la puerta del auto para bajar, mirando a mi alrededor con los brazos en jarra.
¿Acaso no están en casa?
Doy zancadas largas hacia la reja.
No parece estar con cerrojo por dentro.
Cuando la empujo para comprobar si mis suposiciones son correctas, la puerta pequeña se abre y me vuelvo hacia John, quien niega con la cabeza.
Aparentemente, ya no tienen vigilantes cuidando la casa ni si