Mundo ficciónIniciar sesiónLila Montgomery
Después del desayuno, me levanté con la misma elegancia con la que me había sentado. Dejé la servilleta doblada a un lado con un gesto leve, casi simbólico, como un punto final. No le dije nada a nadie, ni hacía falta. Apenas lancé una mirada a Catarina. Ella me entendió con un breve asentimiento silencioso y se levantó con la misma naturalidad d







