Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación estaba sumida en un silencio acogedor, como si incluso el tiempo hubiera decidido detenerse para dar espacio a lo que acababa de suceder. El aire conservaba el aroma de la piel, el sudor y el deseo, una mezcla que parecía impregnar cada rincón, llenándolo de significado. Las sábanas arrugadas guardaban las huellas de la intensidad que habían compartido, como testigos silenciosos de algo imposible de borrar







