Hanna Becker
New York
Ese día en el estudio, después de todo lo que había pasado entre Devin y yo, comencé a sentir un dolor muy fuerte en la boca del estómago. El dolor se estaba apoderando de mí y mi cuerpo, lo estaba canalizando de esa forma. Quise distraer mi mente, de la maravillosa última noche que compartí con Devin, pero nada me estaba dando resultado. Me sentía muy triste y sin darme cuenta, las lágrimas empezaron a caer sobre mi mesa de trabajo y Katie, se preocupó de inmediato por mí