Devin Becker
New York
Eso había sido el final, vi como caminaban las dos hacia la oficina de mi madre. Parecía como si yo ya no tuviera nada que hacer aquí, no me podían negar que ese había sido el plantón más grande de parte de ellas dos, pero ya nada podía hacer, era bien sabido que yo para arquitecto no había nacido y mucho menos para una relación amorosa, había fallado en ambas cosas.
–Hasta aquí llegué, no soy nada para nadie, amigo, soy la peor de las basuras.
Cuando se fueron Hanna y Lev