Devin Becker
New York
Mis lágrimas empezaron a bajar por mis mejillas y ya ahora comprendía lo que estaba pasando Hanna, pues su mejor amiga también se había puesto en la misma condición que mi hermana y había sido peor, porque ella venía con Susan y vio su reacción en primera fila.
–Tú cómo estás madre, no bebiste de lo que mezclaron en esa bebida, ¿verdad?
Quería estar seguro de que, a ella, no le iba a pasar lo que le estaba pasando a mi hermana y a Susan, porque de verdad, yo no lo iba a so