Hanna Becker
New York
–Hanna, menos mal que ya llegaste pensé que no me ibas a acompañar y ya estaba de nervios – Katie estaba asustada – Pero ya estamos las dos, listas para ir.
–Sí, vamos Katie. No te dejaría plantada por nada del mundo – Respondí – Me interesa mucho este proyecto, yo desde que me lo mostraste supe que es de esos proyectos, que te llena mucho profesionalmente.
–Mi madre piensa lo mismo – Dijo Katie mientras subíamos a su auto – Está feliz que trabajemos juntas, de hecho, quie