Hanna Becker
New York
Desperté esa noche en los brazos de mi amado Devin, que estaba muy preocupado por mí, él al darse cuenta de que desperté después de dormir bastante, me dio un tierno beso y se levantó de mi lado para salir de la recámara. Yo me senté en la cama, bostecé y me estiré y escuché que Devin hablaba por teléfono con alguien y después de un poco de tiempo, él volvió a entrar a la recámara.
–Hola mi hermosa Hanna – Devin se sentó a mi lado y me besó – Espero que ya te sientas mejor