CAPÍTULO 78: RECUERDOS DOLOROSOS
No me contengo, las lágrimas se apoderan de mí impidiéndome respirar con normalidad. Pensé que estaba preparada para escuchar cualquier cosa de Ricardo, pero no esto. Me duele demasiado, ya no tiene caso negarlo, estoy enamorada de un diablo. Y esto no es más que culpa mía por jugar con fuego. Sabía en lo que me estaba metiendo y aun así, me quemé en las llamas de su infierno.
La puerta de la habitación se abre abruptamente. Por más que disimulo mis lágrimas, Cr