Punto de vista de Cassian
El sueño finalmente me reclamó, pero no fue un alivio. Fue una trampa.
En el sueño, la mansión estaba en silencio. El aire olía a lluvia y a algo dulce: el aroma de Aria.
Ella estaba de pie junto a la ventana, de espaldas a mí, con la luz de la luna atrapando los hilos plateados y las perlas adornando su cabello. Me acerqué, con el corazón martilleando contra mis costillas por un deseo desesperado y doloroso. Extendí la mano, mis dedos rozando la suave piel de su cintu