Miedos

Por Melina

Después de cenar, él se quedó un rato en el dormitorio de Ale, yo aproveché y fui a mi dormitorio, me cambié los zapatos, los que tenía puestos eran de tacos muy altos.

Fue cuando lo vi entrar y mirar todo.

Mi dormitorio era cómodo, la cama era matrimonial, porque Ale, hasta hace poco se pasaba a mi cama y quería que estemos cómodos los dos, las cortinas eran rosas y doradas, hacían juego con el cubrecama y con la alfombra.

Todo era muy delicado, muy femenino.

-Es muy…vos, tu dormito
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