Capítulo 68¿Quiere limpiar sus pecados, Señor?
La abuela sentía otra de sus crisis, algunas veces el deterioro de sus huesos le causaba varios malestares, no obstante no decía nada para no agobiar a sus nietos y a su princesa.
En estos momentos ella le colocaba una manta caliente en sus piernas y antes de eso ya le había colocado una crema para que no sufriera de tanto dolor. También la había obligado a acostarse
—Mi princesa, acostada, me duele más, tengo que caminar un poco para que me duel