Capítulo 45 ¡Jamás te perdonaré papá!
En medio de todo el griterío y el desastre, solo se escuchaba el chapoteo que hacía Juliana al fingir ahogarse. Abigaíl como una respuesta refleja se había abrazado a Zacarías para evitar caer al agua y él la sostuvo con un brazo y al niño con el otro brazo, haciendo equilibrio y agarrándolos fuertemente.
Zacarías no pudo dejar de sonreír, la verdad Juliana se veía ridícula con su maquillaje y peinado destruido, también su vestido. El hombre perteneciente a