Mientras los De Santis hacían ese importante descubrimiento, por su parte Stefanie y Ángelo estaban mimando y consolando a Jin.
- Pedon mami, pedi a pio – decía triste Jin, mientras aguantaba el llanto.
- Tranquilo Jin, abuelito ya llamo y no lo perdiste, se quedó en la casa de nuestros amigos – decía Ángelo.
- Hm… además se que no lo olvidaste apropósito – dijo Stefanie dándole un beso en la mejilla al menor.
- Si… sniff… - decía abrazando a ooii, mientras se dejaba mimar por sus padres.
- No