Mundo de ficçãoIniciar sessãoEse mismo día, horas más tarde dejamos la cabaña trasladándonos con mis abuelos maternos a su casa, mi abuelo insistió en que condujera Camillo y se sentó en el asiento de copiloto, dejándonos a mi abuela Sophía y a mí en el asiento trasero, no me gustó mucho la idea porque quería estar con mi viejo verde, como le decía a Camillo par







