CAPÍTULO 109: UNA GUERRA DECLARADA.
CAPÍTULO 109: UNA GUERRA DECLARADA.
Tatiana bebió un sorbo de agua, pero la tensión en su rostro no desaparecía. Apretó el vaso con ambas manos, como si eso la ayudara a reunir fuerzas para contar lo sucedido.
—Alexei iba en su auto… con su chofer de siempre —comenzó, con la voz temblando—. Todo parecía normal. Salía de una reunión con uno de los contactos en el puerto. Iban por una avenida sin mucho tráfico, no había señales de peligro. Pero de repente… un auto negro se puso a la par del suyo.