CAPÍTULO 39: MAL ENTENDIDO.
Cuando llegué a la bodega fui directo a la oficina ya que Tato me estaba esperando, al entrar lo miré encarando una ceja y me senté sobre el escritorio cruzándome de brazos mientras él me veía confundido.
-No tuve tiempo de decírtelo antes, una loca minutos antes de mi última carrera me amenazó...sino me alejaba de ti me iría mal, cosa que es estúp*do y más estúp*do eres tú por meterte con esa pendej* la cual dice que está embarazada…de ti. —a mi lado solo estaba una libreta así que la agarré p