CAPÍTULO 27: SENTIMIENTOS ENCONTRADOS.
-¡Bueno ya! Ni que tú fueras un santo, si he hechos cosas malas, ¿y qué? Me vale una mi*rda. —o eso creo, tal vez una que otra cosa si me arrepiento. — ¿me vas a castigar? Creo que has llegado diez años tarde, papá.
-Pues no, no lo soy, pero no tienes por qué ocultarnos nada...somos tu familia. —cuando están cerca empiezan a salir los pocos sentimientos que tengo y eso no me gusta para nada. —sabes que puedo castigarte así tengas ochenta años.
-Lo siento, ¿sí? Además, casi ni hemos tenido tiem