Un Emilio bastante cabreado se dejó caer en la silla que estaba cerca de su escritorio ¡no puede ser! ¿Savana no puede estar embarazada de mi hijo? ¡no ahora que me e casado con Alejandrina y está esperando a nuestro bebé!
¿Qué debo hacer? ¿divorciarme y casarme con Savana que es la mujer que amo? o ¿seguir con Alejandrina hasta que nazca nuestro hijo y después dejarla ir?
Emilio estaba ante un gran dilema, ¿podría perdonar la traición de Savana alguna vez? el Ceo se lo preguntaba seriamente
La