TOMO 2. CAPÍTULO 7. Ayúdame
TOMO 2. CAPÍTULO 7. Ayúdame
—¡Para el auto!
Aquel reclamo solo lo hizo negar con la cabeza, pero si esperaba a la chica que siempre obedecía, Elijah se topó de frente con una pared.
—¡Detén el maldito coche, Elijah! ¡Me quiero bajar! ¡Para!
Los sollozos de Lynett eran tan fuertes que él no tuvo más remedio que estacionar a un par de calles de la casa de su madre, y ver cómo la muchacha peleaba con el cinturón por bajar del coche.
—¡Oye.. espera, espera! —exclamó Elijah bajando también y siguién