LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 29. ¡Me lo quedo!
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 29. ¡Me lo quedo!
Michelle sentía un nudo en el estómago difícil de describir, incluso para ella que tenía un lenguaje tan… pintoresco. Sabía lo que aquello significaba, que le dirían la verdad a Sebastian y se lo llevarían, que él la acusaría de no decirle la verdad y que todas esas semanas se convertirían en… ni siquiera lo sabía.
—Mi desorden mental es la rebeldía, señor Vanderwood —suspiró finalmente acariciándose los muslos con un gesto repetitivo y nervioso—.