CAPÍTULO 66. Una mujer en la oscuridad
CAPÍTULO 66. Una mujer en la oscuridad
—¡Mire, dígame “cornudo” si le da la gana! —Fueron los últimos gritos que se le escucharon a Elijah mientras discutía con la policía—. ¡Dígame Rodolfo el Reno! ¡El rey del bosque! ¡Que estoy en negación! ¡Me importa un carajo mientras ponga a su maldit@ gente a desarticular este edificio oficina por oficina hasta que mi esposa aparezca! —Y el tono del magnate era tan amenazante que el detective retrocedió—. ¡Porque créame, si la encuentro yo después de que