CAPÍTULO 54. Un silencio en la oscuridad
CAPÍTULO 54. Un silencio en la oscuridad
Los pasos estaban tan cerca que Lynett sentía que se desmayaría en cualquier momento. Y quizás fue perfectamente capaz de sentirlo, porque uno de sus brazos fue a rodear su cintura mientras la apretaba aun más contra él.
Las ganas de resolver el problema y ver quién demonios había estado saboteando a su padre era muy poderoso, pero no se había detenido realmente a pensar que podían atraparlos allanando propiedad privada y sobre todo propiedad de un maniá