CAPÍTULO 27. No soy un monstruo
CAPÍTULO 27. No soy un monstruo
El lugar era un caos, pero aunque muchos de los que estaban a cargo parecían dueños de la situación, Elijah veía a McGregor demasiado inquieto.
—¿Qué diablos está pasando, por qué no la sacan? —espetó acercándose a él con tono de impotencia y el magnate de la industria constructora solo negó.
—Dicen que quieren asegurar el área primero, entiendo que el jefe de bomberos no quiera arriesgar a ninguno de sus hombres pero…
—¡Pero para eso les pagan, maldit@ sea! —sis