Mundo de ficçãoIniciar sessãoVIERA
Una de las primeras lecciones que se me enseñó cuando era una niña, fue que mi cuerpo, vida y alma estaban destinados a ser entregados a la Bratva, la lealtad, el honor y el orgullo de pertenecer a la organización criminal más peligrosa del mundo, es algo con lo que he vivido desde que tengo uso de memoria. Le debo todo a los Lebedev, y es por eso que desde que vi a aquel niño







