—Espera un momento. Repite todo eso. Creo que no te escuché bien —pidió Elian.
Me di cuenta de que había notado exactamente lo mismo que yo.
—Dije que el monstruo se llevó a una de las cachorras de Céline —repitió el guerrero , y nuestras miradas se cruzaron.
Mi mirada permaneció fija en el guerrero. Aún no se había dado cuenta del cambio en nuestros rostros, de la tensión que se había instalado en el ambiente.
—¿Puedes explicarlo todo de una vez en lugar de hacer pausas? —espeté, al verlo deten