...
Sylvia
Mi mente nublada por el deseo me hizo casi imperceptible el preciso momento en que Callan llego a aliviar mi dolor y desesperación, el tener pareja había causado un efecto que me dejaba a la merced de mis más bajos instintos.
Solo veía ante mí la posibilidad de montarme en Callan y que me follara hasta perder la consciencia, primero; un dolor incontrolable y fiebre me asaltaron, aumentado porque ni siquiera tenía mis manos libres para autocomplacerme.
Al experimentar mi primer orgasmo