Sylvia
Hace unas horas platicaba con él en esta su habitación, camine para cerrar las cortinas, apague la luz y fui a meterme a la tina, ver mi rostro aún con su sangre me genero más culpa, la ropa que tría era la de él, con manchas de sangre, me la quite y la bote en un rincón, talle mi piel para deshacerme de su olor y en una desesperación por hacer que el sentimiento saliera con la suciedad.
Al terminar vi en el espejo mi piel enrojecida por la furia con la que había restregado, me reí, e