M*****a sea!, no pensé que sería tan difícil estar frente a ella, sin poder tocarla o estrecharla en mis brazos, pero tengo que ser fuerte o mi plan no funcionara.
“Y si yo gano” dije seriamente.
“Aceptaré tus condiciones, soy una reina que jamás falta a su palabra ni a mi honor”, me dijo y no pude evitar que se reflejara una sonrisa en mi rostro, por el orgullo que sentir ante esta mujer que alguna vez fue mia .
El torneo comenzó , ella tiró sus primeras 10 flechas y yo también, por más incr