Mundo ficciónIniciar sesiónCuando despierto no veo a Oliver por ningún lado, y lo cierto es que es mejor. Lo que hice anoche no ha salido de mi cabeza, y la verdad es que nunca me vi tan osada en mi vida; ¡pero es su culpa!, no imaginé que la tuviera tan grande.
¡Que cuernos!
Supongo que es proporcional con su altura; pero ¿de cuándo acá me fijo en tamaños y hago cosas como esas? O digo esas barbaridades. Ni siquiera puedo decir que estaba borracha porque no tomé lo suficiente como para perder la razón,







