Capítulo 31.
—Si así lo quieres asesinar, no quiero saber cómo sería si lo quisieras ver—.
—Es que no pude, lo extrañe mucho y me gano la emoción—.
—Okey, hola Gabriel—.
—Hola Emily, ¿como estas?
—Bien gracias, la cuidas mucho, nos vemos—.
—Cuídate mucho—. Asiento.
Voy a una esquina, aun no se a donde iremos Daimon y yo, pero no me importa si es con él no importa el lugar.
Me siento a esperarlo se que aparecerá en algún momento...
Narra Daimon.
No se como fue que no me di cuenta, no sentí la presencia del p