Capítulo 28.
Narra Daimon.
Ella tira de mi cabello y eso provoca que me excite mucho más de lo que estoy.
La beso y me adentro despacio en ella, me adueñó de su cuerpo y lo beso para calmar su dolor.
Me muevo despacio para que se acostumbre, soy el primer hombre en su vida y me siento dichoso de serlo.
—¡Daimon!
—Tranquila amor ya pasara—.
—Solo bésame por favor—. La beso con pasión y anhelo.
Sigo moviendo mis caderas, así entregándonos en esta lujuria y pasión que nos envuelve, sus gemidos y mis gruñidos r