ANDREW
Los vientos cambian, las personas nunca, pueden aparentar, pero en el fondo, la esencia sigue siendo la misma, una lección que me quedó grabada de mi padre; Stephan Carson, a quién en estos momentos observo su cabeza, sobre mi escritorio, sus ojos sin vida son fascinantes, saboreo el sabor de no sentir nada.
No hay amor, remordimiento, corazón, nada, solo el mismo vacío que se ha hecho más grande con el paso de los años, respiro hondo y chasqueo los dedos, haciendo que mis hombres apart