Rosa…
Ashton tenía la cabeza apoyada en mi pecho mientras revisaba sus correos electrónicos. Ya llevábamos dos días en Suiza. Por fin habíamos conseguido resolver el problema que había surgido. Resulta que algunos de los hombres se declararon en huelga porque el gerente no les pagaba; descubrimos que se había llevado el dinero que se envió para el proyecto. Por suerte, Ashton y su equipo localizaron al hombre. Lo detuvieron en el aeropuerto intentando salir del país con un nombre falso. Ashton